Historia de la táctica

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domingo, 25 de septiembre de 2011

El día en que Maradona intentó dividir Italia

Corría el verano de 1990. En Italia se disputaba el Mundial de fútbol, uno de los más recordados de la historia entre otras cosas: por su canción oficial, la famosa ``Un’estate italiana´´, cantada por Gianna Nannini y Edoardo Bennato, por su balón, el mítico Etrusco de Adidas, y, sobre todo, por la pasión que se levantó en todo el planeta por vivir el espectáculo del balompié, no tanto por la calidad del fútbol disfrutada, pues para muchos es el peor mundial de la historia en cuanto a lo deportivo.

Además, no faltaron a su cita con el Mundial selecciones tan importantes como las de Inglaterra, Alemania Federal, Brasil, Países Bajos o, la anfitriona, Italia, por lo que el campeonato contó con estrellas como Völler, Matthaüs, Gullit, Van Basten, Koeman, Platt, Lineker, Bebeto, Dunga, Romario, Baggio o Baresi.

Así, Italia llegaba como una de las selecciones más fuertes, habían ganado el Mundial de España 82 con un inconmensurable Paolo Rossi. No obstante, en México 86 fueron eliminados en Octavos por la Francia de Platini, aunque la difícil adaptación al ambiente, la mala forma física de los jugadores y las distintas polémicas de los medios de comunicación con los futbolistas sirvieron como excusa para una eliminación tempranera.

De esta manera llegaba Italia 90, era el momento en el que la Squadra Azzurra tenía que hacer creer al mundo futbolístico que lo de España no había sido casualidad. Con Vicini como seleccionador, el vestuario sufrió una renovación. Principalmente, ya no estaban ni Paolo Rossi, ni Altobelli ni Tardelli ni Conti, y entraban en la convocatoria los Roberto Baggio, Paolo Maldini, Ciro Ferrara o Donadoni, y continuaban otro habituales como Vialli, Baresi o Vierchowod. En Italia había ilusión y mucha pasión por el deporte rey y las expectativas en los hombre de Vinici eran muy altas. Pero Italia no era un país unido a principios de los 90, el sur rebelde y el norte industrializado y rico estaban en disputa. No había un sentimiento patriótico y prácticamente volvía la condición de las ciudades-estado de la antigüedad. Por ello, los jugadores italianos sabían que estaban ante una oportunidad única para unir al país, que no dudó en apoyar a los suyos fogosamente.

Italia ganó los 3 partidos de la fase de grupos, ante Austria, Checoslovaquia y EEUU, mientras surgía un nuevo héroe nacional, Salvatore Schillaci, quien ni siquiera esperaba ser seleccionado y se proclamaría máximo goleador del torneo. Luego eliminarían a Uruguay y a Irlanda en octavos y cuartos de final, otra vez con el ``Toto´´ Schillaci de protagonista, ganándose el apodo de ``salvador de la patria´´.

En este punto, empieza el verdadero mundial para los anfitriones, pues se habían enfrentado a conjuntos de menor nivel pero en semifinales el rival era la selección favorita, la poderosa Argentina de Maradona, el futbolista que había hecho al Nápoles un equipo grande en Italia y todo el continente y, para colmo de males, el partido se jugaría en la casa del pelusa, el Estadio San Paolo de Nápoles. Debido a ello se despertó en la ciudad sureña un sentimiento de contradicción. Por un lado, querían apoyar a su estrella, pero también sabían que Italia estaba a un paso de la final de su Mundial.

Entonces, Maradona tomó cartas en el asunto y pretendió poner en contra a los napolitanos de toda Italia, pidiéndole que le apoyaran a él. Sin embargo, aunque una parte de San Paolo coreó el nombre de Maradona cuando los equipos saltaron al campo, una pancarta de hinchas del Nápoles dejaba clara la tendencia de la afición: ``Te queremos Maradona, pero Italia es nuestra patria´´.

Con esto, dio comienzo el partido, con los tifosi italianos animando a su conjunto. En el minuto 17’ Schillaci ponía por delante a Italia contra todo pronóstico. La Squadra Azzurra tuvo que aguantar todo el partido a remolque, defendiendo los ataques albicelestes. De este modo, en el minuto 67 Caniggia empata el encuentro y los nervios aparecen en la hinchada local. Sólo a 20 minutos del final, la calidad argentina podía resolver el partido en cualquier jugada. Italia aguantó hasta el final y el choque iba a la prórroga. En el tiempo extra tampoco se decidió quien sería el finalista, por lo que Italia debería disputar su primera tanda de penaltis en un mundial.  Marcaron los 3 primeros de cada equipo, para los transalpinos Baresi, Baggio y De Agostini, mientras que para los sudamericanos anotaron Serrizuela, Burruchaga y Olarticoechea. Los siguientes lanzamientos serían decisivos: falla Donadoni, y los napolitanos veían como Maradona se acercaba al punto de penalti para decantar la balanza del lado argentino. El pelusa no falla y la última oportunidad italiana era de Aldo Serena, quien no quería tirar la pena máxima, pero tuvo que hacerlo pues ningún compañero se ofrecía. Lo que él no sabía es que su penalti fallado dejaría fuera a Italia de su final, y que abandonaría el campo bañado en lágrimas. Argentina jugaría la final contra Alemania Federal, que se proclamó finalmente campeón.

Maradona era un gran jugador de fútbol, para muchos el mejor de todos los tiempos, pero no era lo suficientemente bueno como para dividir a Italia, que, a pesar de caer en semis, volvió a sentirse como una nación unida, sentimiento que revivió gracias a la pasión con que se vivió el torneo. A partir de entonces, el fútbol italiano, el Calcio, vivió una época de bonanza, con los equipos transalpinos triunfando en las principales competiciones europeas. 

sábado, 16 de julio de 2011

Argentina-Uruguay (Cuartos de final)


Hacemos una llamada a la historia. Llega la gran noche, Argentina no dormirá hasta el pitido final. La albiceleste recibe en su terreno a la peligrosa Uruguay de Luis Suárez y Forlán. Pero la selección Argentina es la gran favorita juegue contra quien juegue, principalmente porque juegan en casa, tienen un ataque de vértigo, y al mejor jugador del mundo, Leo Messi, que ha vuelto a enamorar. Batista tendrá que sacar a los once que mejoraron la imagen argentina ante Costa Rica.

Ambas selecciones sabían que la vencedora se enfrentaría a Perú en semifinales, un conjunto, en principio, más débil que cualquiera de ambos equipos.

Con el himno argentino por megafonía la pasión se desató en todo el país, jóvenes y mayores soltaban lágrimas de cariño hacia su selección, esperando que no les decepcionase ante una cita histórica de este calibre.

En el Estanislao López de Santa Fe los seleccionadores sacarían al césped los siguientes onces.



Empezaba eléctrico el partido, con un juego agresivo por parte de los uruguayos y on una llegada de Argentina que terminó con un disparo de Higüían en las manos de Muslera.

A los 5 minutos del partido ocurre lo inesperado. Falta para Uruguay casi en el centro del campo que votaba Forlán. Cáceres gana el salto a su marcador y envía un cabezazo a la portería que despeja blando Romero, y Pérez llegando solo desde atrás de plancha sólo tiene que empujar la pelota que atraviesa la línea de gol. Enmudecía la Argentina. Se hizo patente las debilidades defensivas de Argentina.

Si Argentina tiene que ser un conjunto ofensivo tenía más de 85 minutos para hacerlo más que nunca y voltear el resultado. Por su parte, Uruguay podía meter una muralla en defensa y salir a la contra aprovechando la velocidad de Luis Suárez y Forlán.

La albiceleste lo intentaba, tocando el balón, combinando sin prisa, buscando la mejor opción de ataque, pero no la encontraba y Uruguay despejaba fácilmente.

Una jugada individual al cuarto de hora del Kun Agüero pudo acabar en gol, pero el delantero del Atlético de Madrid tardó en pasar el balón y termino por escorarse y regalarle la pelota a Muslera.

Dos minutos más tarde, una recuperación rápida de Milito acaba en las botas de Messi, que tras unos gambeteos lanza un pase medido a la espaldad de la defensa charrúa que Higüían remató con un cabezazo picado al fondo de las mallas. No tardaba en empatar la albiceleste y empezaba de nuevo el partido.

Tras el empate Tabárez tuvo que dar entrada a Scotti por Victorino, con molestias.

Messi andaba a sus anchas por el terreno de juego y sus compañeros lo buscaban siempre a él. Así, el jugador blaugrana era el que comandaba los ataques albicelestes y se encontraba de nuevo con su público, que coreaba su nombre.  A los 25 minutos ya pudimos escuchar los olés de los aficionados ante las combinaciones de los pupilos de Batista que pasaban y pasaban buscando el gol. Argentina, y Messi, mostraban su mejor cara.
 Por otro lado, Uruguay reculaba con los ataques argentinos, siendo incapaz de crear ocasiones en ataque. La intención clara de Tabárez es que su equipo juegue a la contra. Además, no dudaban en emplearse con dureza.

A la media hora, Messi lanza una falta escorada a la derecha que contacta en la cabeza de Higüaín, que marco gol, pero el delantero del Madrid estaba en fuera de juego. Sin embargo, la albiceleste estaba enchufadísima.

El colegiado Carlos Amarilla, había mostrado tarjetas amarillas a Zabaleta y a Rodríguez ,Cáceres, y Diego Pérez, el encargado de parar a Messi.

Otro gol anulado llegó en el minuto 35, esta vez por parte uruguaya. De nuevo, mostrando su superioridad en altura, los jugadores charrúas ganan el salto en un tiro libre. Fue Lugano que cabeceó bombeado al larguero de Romero, después de varios rechaces Cáceres logra el gol, pero ya había sido invalidada la jugada. Argentina ya sabía que no debía de ceder faltas.

Llegando al final del primer tiempo llega un momento clave del encuentro, la expulsión de Diego Pérez, un hombre importante en el mediocampo, al intentar evitar la contra de la albiceleste. El partido se endurecía claramente provocado por la superioridad individual de los jugadores locales que obligaba e los uruguayos a emplearse con dureza.

A punto estuvo de irse Uruguay con ventaja en el marcador a los vestuarios con un cabezazo de Lugano al larguero.

Se acababa la primera parte, con empate a uno, en la que Argentina había combinado correctamente y Uruguay había ganado todos los saltos.

La albiceleste salía del vestuario tocando el balón con tranquilidad, a sabiendas que su gol estaría por llegar, mientras que Uruguay se encomendaba a la calidad de sus delanteros y a los ataques rápidos.

Figura a destacar durante todo el partido era la del lateral derecho argentino Zabaleta, quien se incorporaba al ataque aprovechando el espacio que dejaba Leo Messi al internarse desde la derecha al centro. Ese carril derecho que ocupaba Zabaleta era una de las mejores opciones de ataque de Argentina.

Llegamos a los 15 minutos de la segunda parte y ni el combinado argentino, ni la celeste tenían ocasiones clara aunque los organizadores del torneo daban mayor sensación de peligro. Agüero y Messi buscaban el desempate pero débilmente.

Entrando en los últimos 20 minutos reglamentarios, los anfitriones sabían que tenían que resolver el encuentro antes del minuto 90 para que en el tiempo extra no apareciera el fantasma de los penaltis. Por ello, para buscar el gol de la victoria Batista daba entrada a Pastore por Di María.

Argentina se echaba cada vez más arriba de Uruguay y en el minuto 32 Messi dio un pase a Higüaín que a la altura del punto de penalti recibió, se giro y disparó, pero Muslera, bien colocado, rechazó el tiro. La siguiente jugada tuvo que ser Romero quien desbaratase la oportunidad charrúa.

La afición y los jugadores albiceleste compartían desesperación al ver que se avecinaba el final. Un murmullo recorría la grada cada vez que se perdía un balón. Para dar una chispa al encuentro, Agüero se fue al banco para que Tévez ocupara su lugar.

El meta Muslera estaba poniendo en apuros a los delanteros mostrándose muy seguro, sin dar opción a segunda jugada, y con reflejos.

Lugano volvió a rematar un tiro libre cuando se cumplía el minuto 40, pero se fue por encima del larguero. La Argentina no estaba sabiendo aprovechar su superioridad numérica hasta que se igualó con la expulsión de Mascherano por doble amonestación.

Argentina tuvo su gol cuando en el 45’ le hacen falta a Messi en la frontal. Tévez lanza el tiro libre y cuando iba a entrar el balón Muslera desvía con los pies. La suerte o estaba del lado albiceleste.

También la tuvo la celeste justo antes que el colegiado pitara el final. Luis Suárez estaba escorado y puso un balón a la cabeza de Forlán, que no estaba en posición de hacer un buen remate.

Se cumplió el tiempo reglamentario, en el que Uruguay contrastó la calidad individual de Argentina con mucha lucha, físico, dureza y competitividad al 100%.

La prórroga sería un mini partido de media hora de equipos de 10 jugadores.

Ambas selecciones empezaban teniendo algunas oportunidades pero Uruguay cerraba a Argentina y los charrúas no llegaban al ataque con suficientes efectivos.

Batista tuvo que realizar el último cambio por la lesión de Gago, que salio por Biglia.

En el 13’ fue Higüaín quien puso el miedo en las carnes uruguayas cuando desde dentro del área, ligeramente hacia el lado izquierda, mandó un tiro al palo que cubría el portero uruguayo. La noche todavía no iba a terminar.

Se agotaban los primeros 15 minutos del alargue y Argentina no era capaz de perforar la portería de Muslera. Además, flaqueaban las fuerzas y la clave estaba en una genialidad individual.

Sin descanso se entraba en el último cuarto de hora. Los argentinos eran conocedores que Uruguay en los penaltis tendría muchas posibilidades y que había que matar el partido en el tiempo que quedaba. Por el lado contrario, Tabárez sabía que, tras ver el desarrollo del partido, los penaltis eran un premio, pero también contaba con que alguno de sus delanteros pudiera deshacer el empate. Ello estuvo apunto de conseguirlo Forlán y Messi, pero uno tiro desviado y el disparo del otro fue atajado por la estrella del encuentro, Muslera.

Tabárez daba entrada a Eguren por Álvaro Pereira, quien disputó un encuentro completísimo en el centro del campo y tuvo un desgaste físico impresionante.

Higüaín y Pastore volvían a tener oportunidades pero ahí volvió a estar el portero charrúa para evitar los goles.

Se acababa el alargue y habría que disputar una tanda de penaltis para conocer al rival de Perú en semifinales.  Seguramente que ningún argentino esperaba llegar a esta situación. Respecto a los portero, parece que es mejor guardameta Muslera que Romero, además, el uruguayo tuvo una gran noche, a la que le quedaba poner la guinda.

La tanda la comenzaba Messi, que marcó engañando totalmente a Muslera, que se lanzó a la derecha y el disparo fue al lado contrario.

Luego fue Forlán que definió al medio de a portería, mientras Romero se votó a la derecha.

Burdisso era el siguiente. El central disparó a la izquierda del portero, al mismo lado donde se lanzó el meta, pero más abajo.

Luis Suárez marcó también, igual que Burdisso, pero por el lado contrario, siendo idéntica la estirada del portero.

El primero que erró un penalti fue Tévez, ya que Muslera le adivinó su lanzamiento a la derecha.

Scotti, casi sin carrera, demostró temple y chutó a la izquierda raso, engañando a Romero.

Pastore empató para la albiceleste, aunque casi lo falla.

Gargano tampoco fallaba.

El próximo era Higüaín, si fallaba Argentina quedaba fuera. Pero tiro fuerte y tras tocar en el larguero entró la pelota.

Cáceres al meter el penalti decisivo daba el pase a Uruguay y eliminaba a la anfitriona y favorita Argentina.

Perú se enfrentará a Uruguay el martes en el Estadio de la Plata.

Realmente fue un partido que valdrá la pena recordar.

Partidos históricos: Argentina-Uruguay (1987)

Esta noche se revivirá una de los grandes clásicos del fútbol sudamericano, Argentina y Uruguay se enfrentan en cuartos de final de la Copa América 2011. Estas dos selecciones se han enfrentado en numerosas ocasiones pero una de las más notables y que mayores coincidencias guarda con el encuentro de esta noche es el duelo de 1987.

En el Mundial de 1986 de México, Argentina se había proclamado vencedora con Diego Armando Maradona en cabeza. En octavos de final habían eliminado a la Uruguay de Francéscoli.

Un año más tarde, el destino le daría a Uruguay la oportunidad de tomar la revancha en las semifinales de la Copa América 1987, en suelo Argentino, como pasará hoy.

Esta madrugada el partido será en Santa Fe, en aquel entonces fue en Buenos Aires, en el estadio Monumental. Además, la fecha de aquel encuentro era muy especial para los argentinos, 9 de julio, cumpliéndose el 171º aniversario de la Independencia Argentina. Para celebrar dicho aniversario y, el más que previsto, pase de Argentina a la final de ``su´´ Copa América se congregaron en el templo de River Plate 75.000 espectadores, la inmensa mayoría locales.

El partido en su primera parte estaría marcado por el tanteo de ambos equipos, debido al respeto mutuo. La figura de Maradona era la más vigilada por los uruguayos que intentaban hacerle sombre en todo momento. También se intercalaron ocasiones por parte de los dos conjuntos, pero la superioridad técnica de los argentinos se hacía evidente.

La clave del choque estaría en el minuto 43, cuando el delantero Antonio Alzamendi recibe de Francéscoli en el área y lanza un disparo cruzado que no puede detener Islas. Se adelantaban los charrúas. El resto del partido fue una ofensiva contaste de la albiceleste empujada por su público. Maradona y Caniggia eran, sobre todos, los que más lo intentaban pero no lograron igualar el marcador, rompiéndose todo pronóstico.

Al final del partido, Alzamendi, el jugador de River, autor del único gol, se dirigió a los jugadores argentinos con estas palabras: “En tu cara y en mi casa”. Este encuentro se ha conocido como el Monumentalazo.

Finalmente los charrúas ganarían a Chile en la final y se alzarían con la Copa América.

Argentina: Luis Islas; Julio Olarticoechea, José Luis Brown, Oscar Ruggeri, José Luis Cuciuffo (77′ Alfaro); Ricardo Giusti, Sergio Batista, Carlos Tapia; Diego Maradona; Claudio Paul Caniggia, y José Percudani (45′ Funes). DT: Carlos Salvador Bilardo.

Uruguay: Eduardo Pereira; Alfonso Domínguez, Nelson Gutiérrez, Obdulio Trasante, José Pintos Saldaña; Gustavo Matosas, José Perdomo, Pablo Bengoechea (80′ Peña); Antonio Alzamendi, Enzo Francéscoli y Rubén Sosa (77′ Da Silva). DT: Roberto Fleitas.

Goles: 43′ Antonio Alzamendi.

Árbitro: Elías Jácome (Ecuador).


viernes, 15 de julio de 2011

Pretemporada: Los vecinos condicionan los planes de River

Por si algún despistado no lo recuerda, el River Plate ha descendido recientemente a la Nacional B del fútbol argentina. Ahí no se acabaron los problemas, ya que se pedía la dimisión del presidente, Passarella, quién se negó. Luego se quiso cerrar el Monumental por el exceso de aficionados en el partido trascendental para salvar la categoría. También se le pretendían quitar puntos al iniciar la temporada en la B y, además, se rumoreó que los dirigente de River planearon que entraran hinchas radicales en el vestuario del árbitro para amenazarlo y el equipo no descendiera. Pues bien, tras haber pasado esta marea negativa de problemas, ahora la pretemporada es el última escollo para ``los Millonarios´´.

Matias Almeyda, nuevo entrenador de River Plate, empezó a preparar la pretemporada pensando en viajar al lugar de pretemporada habitual, Tandil. Sin embargo, tras visitar las instalaciones, el técnico volvió descontento y convencido en buscar otro lugar de concentración.

La siguiente opción fue Pinamar (Buenos Aires), en el que se encuentra un complejo llamado ``La Herradura´´ (donde se hospedarían), un barrio privado con instalaciones deportivas bien dispuestas. Allí ya realizó Estudiantes su pretemporada, en la que jugó un amistoso contra Huracán que atrajo a muchos aficionados y produjo mucho movimiento. Por ello, los vecinos decidieron que ningún club deportivo volviera a entrenarse en Pinamar y tomaron medidas al conocer el desembarco de River Plate en el lugar.

La pretemporada de los Millonarios comenzó el lunes 11 de julio (ese mismo día supieron que no podían entrenar en Pinamar) y este viernes estaba previsto que llegaran a su nuevo lugar de concentración, el cual, por fin, conocieron.

Ya ha llegado la expedición de River a Chapadmalal, a media hora de Mar de Plata. El complejo RTC es finalmente el elegido. Cuenta con 5 hectáreas de parque, spa, y zonas deportivas. Cumpliendo todos los requisitos.

Los de Almeyda volverán a Buenos Aires el 29 de Julio, con el objetivo de regresar a la élite del fútbol argentino. Para ello, tendrán que dejar atrás el karma negativo.

martes, 12 de julio de 2011

Argentina-Costa Rica

Partido trascendental para las aspiraciones de los dos equipos. Argentina sabía que ya no sería primera de grupo tras la victoria de Colombia. Sin embargo, tendría que ganar para asegurarse la clasificación, sino quedaría en 3º posición, tras su rival de ayer, Costa Rica. Los ticos vencieron con claridad a Bolivia, gracias a ello tomaron confianza y ya miraron a la siguiente fase con optimismo. Recordemos que llegaron a la competición sin sus estrellas, como invitados y sin aspiración ninguna. Con un solo punto se clasificaban, aunque ya tenían opciones de ser el mejor tercero.

Tras los dos primeros empates las dudas sobrevolaban la albiceleste, con lo que Batista decidió hacer cambios en el once. Dio entrada a Agüero, Di María, Gago  e Higüaín, dejando fuera a Lavezzi, Banega, Tévez y Cambiasso. Además, colocaba a Messi como enganche. Los argentinos tenían en la cabeza la gran actuación de Joel Campbell contra Bolivia, lo cual les asustaba.

Comenzó el partido con más expectación hasta el momento de la Copa América. Costa Rica mostraba su juego habitual, a la contra, pero eso contra un equipo con tanta calidad como Argentina no es suficiente. Por su parte, los argentinos estaban cómodos sobre el verde, se hacía notar que Costa Rica era una selección débil en defensa, no como Bolivia, que se basa en el juego defensivo, y Colombia, que en 3 partidos n ha recibido gol. Los delanteros albicelestes hoy sí demostraban su movilidad, creando espacios que aprovechaba Messi para acercarse al área y dar asistencias a los atacantes. Argentina movía el balón a placer y gozaba de oportunidades y, por fin, cuando estaba todo preparado para ir a los vestuarios, Gago disparó lejano, Moreira despeja, pero el Kun, muy oportuno, manda el balón al fondo de las mallas. Con toda Argentina desahogada se llegaba al descanso.

Al volver al campo, Costa Rica buscó el gol, no le valía para nada perder. Pero Argentina aprovechaba su gran noche y el segundo gol no tardaría en llegar. En el 54’ Messi dio una asistencia made in BarÇa para que el Kun se convirtiera en el héroe de Argentina. 3 goles en la competición 3 del Kun. A ver si el Atleti saca tajada. Argentina siguió a lo suyo, y Di María puso el tercero con una nueva asistencia del Messi del Barcelona. Luego entraron Pastore, Biglia y Lavezzi. Pastore sí, que dio más juego a la albiceleste por el centro. Con el pitido final, ya podemos decir que ha arrancad Argentina.

A parte de Messi o Agüero, una figura a destacar fue la de Gago, que a sabiendas de su situación en el Real Madrid, aprovecha el torneo para llamar a la puerta de otros clubes. Dio pases magistrales, robaba y repartía, un partido completo.

Con todo, Argentina va a más y ya empieza a dar miedo. Batista ha comenzado a perfilar el 11.

jueves, 7 de julio de 2011

Argentina-Colombia

Empezó la segunda jornada de la Copa América, de nuevo con Argentina como referente. Se esperaba que, después del empate con Bolivia, la albiceleste mejorara su juego y aparecieran los grandes nombres como Tévez o Messi. Además, el partido era trascendental, en frente estaba Colombia, una selección muy peligrosa que había ganado por la mínima a Costa Rica y que si no perdía contra los anfitriones prácticamente se aseguraba el liderato del grupo.

El público argentino se mostraba convencido de que su selección iba a aparecer en el día de hoy. Sin embargo, se llevaron una sorpresa con el once de Batista. Sólo un cambio Zabaleta por Rojo, no entraba Agüero, el héroe contra Bolivia, de titular.

La primera parte fue un tanteo constante, ambos conjuntos eran conscientes de lo que se jugaban y que un error podría ser vital. Los cafeteros tomaron la iniciativa y tuvieron varias ocasiones, de Falcao, Moreno y Ramos, para irse al descanso con ventaja. Por su parte, Argentina aburría al respetable, no jugaba, no podía combinar, ¿dónde está Pastore? se preguntaban los argentinos, finalmente, en 45 minutos un mano a mano de Lavezzi con Martínez, pero el delantero del Nápoles no definió bien.

Tras el descanso, más de lo mismo, una Argentina espesa, dirigida por un entrenador que parece que no se entera de la película, cambia a Cambiasso por Gago, Banega por Higüaín y Lavezzi por Agüero, en fin, cuatro delanteros y dos centrocampistas, que hicieron que Colombia tuviera más el control del partido. Los cafeteros gozaron de más oportunidades para abrir el marcador, pero no lo lograron y se conformaron con un empate ante una selección que, en principio, debía ser superior.

Este empate casi nos priva de una final Brasil-Argentina, el cuadro final se desarrollara contra todo pronóstico y nos invita a que dejemos ver partidos a altas horas de la madrugada, en esta Copa América llegará la primera vez que me duerma viendo un partido de fútbol. Además, Colombia, aunque sólo sume un gol, parece de las favoritas, pues es la única que ha sido capaz de combinar y controlar el encuentro desde el centro del campo.

sábado, 2 de julio de 2011

Argentina-Bolivia

Comenzaba la Copa América 2011 a eso de las 2:45 de la madrugada. El partido inaugural, como de costumbre, lo disputa la selección anfitriona, en este caso Argentina, contra un rival de su grupo, Bolivia.


El partido debería ser fácil para la albiceleste, ante un combinado boliviano que decía saber cómo parar a Messi.

La primera parte, fue muy discreta en cuanto a fútbol se refiere. Los argentinos, de los cuales sólo destacaba Messi, estaban estáticos en el césped y así era imposible crear juego. Mientras tanto, los bolivianos jugaban a pelotazos sobre Marcelo Moreno, que bajo muchos balones e hizo ver las carencias defensivas de los pupilos de Batista.

En el descanso, los coloreas azul y blanco se notaban en el Estadio Único Ciudad de La Plata, la gente estaba de fiesta, la Copa América estaba de vuelta, en su país y la albiceleste tenía un arsenal ofensivo capaz de cualquier cosa. Pero las mentes no estaban tranquilas pues nadie sabe porqué, pero los futbolistas argentinos no rinden en sus clubes como en la selección.

Empezaba la segunda parte. Batista le dio entrada a Di María por Cambiasso. De esa manera buscaba alguien que creara profundidad e hiciera una diagonal. Sin embargo, se encontró con algo no previsto. En el 48, Jhasmani Campos votaba un córner que tocó Rojas en el primer palo, el balón se dirigió a la portería y Banega, cometiendo un fallo de alevín, en vez de poner el pie duro y despejar, intento controlar, no pudo, y Bolivia se ponía por delante en el marcador. A pesar de ir por detrás y estar obligados a ganar la albiceleste no reaccionaba, cada uno jugaba su partido, y desde el banquillo no había respuestas. Incluso, en el 68, Marcelo Moreno tuvo un uno contra uno ante Sergio Romero, pero éste paró en disparo del boliviano. Así, Batista opto por meter a Agüero en el campo por Lavezzi, en el 70. A penas 5 minutos más tarde, llegaría la primera perla de la Copa América. Di María pone un centro, Burdisso la baja con el pecho y el Kun, de volea, envía el esférico al fondo de las mallas. Ni Messi, ni Tévez, ni Lavezzi, ahora todos esperan que el todavía jugador del Atlético de Madrid sea titular en el próximo encuentro. Hasta el final del partido los anfitriones tuvieron oportunidades para remontar, pero el árbitro señaló el final del encuentro y Argentina y Bolivia se repartieron los primeros puntos de la CA2011.

Al finalizar el partido, me he preguntado el porqué Batista no ha puesto a Pastore en el once por Banega o Cambiasso, mi respuesta, quiere músculo en el centro del campo. Además, que el árbitro del encuentro, el uruguayo Roberto Silvera, no haya mostrado ninguna tarjeta a un defensa argentino, tal y como transcurría el partido, hacía palpable la debilidad de los pilares defensivos argentinos. En otro sentido, Messi desapareció por completo en la segunda mitad, siendo Di María el que llevaba el peligro. No obstante, el jugador del Barcelona fue nombrado jugador del partido.

Con todo, se nos presenta a un combinado argentino que tiene que entrar en calor y que tiene mucha diferencia de calidad en la delantera respecto al resto de las líneas, sin embargo, se esperan que vayan de menos a más. Por su parte, Bolivia parece un equipo rocoso que si aprovecha sus oportunidades puede dar alguna que otra sorpresa, de momento, ya han dado la primera.

Argentina: Romero, Zanetti, Burdisso, Milito, Rojo; Mascherano, Cambiasso (Di María, 46), Banega; Messi, Lavezzi (Agüero, 70) y Tévez.

Bolivia: Arias, Alvárez, Raldes, Rivero, Gutiérrez; Vaca (Chávez, 64), Flores, Robles, Campos (Arce, 80); Rojas (Cardozo, 89) y Marcelo Moreno.

Amonestación: El árbitro uruguayo Roberto Silvera mostró tarjeta amarilla a los argentinos Tévez y Lavezzi, y a los bolivianos Gutiérrez, Chávez y Rivero.

miércoles, 29 de junio de 2011

Análisis de Argentina

La selección Argentina es el mejor conjunto de la historia de la Copa América, a pesar de que no gana desde 1993. En las dos últimas ediciones ha caído en la final ante Brasil, su gran rival este mismo año. Sin embargo, la albiceleste cuenta con el mejor jugador del mundo, Leo Messi, y con el apoyo de la afición, ya que juegan en su país. Puede pesarles la condición de favoritos.

Entrenador: El encargado de ordenar en el césped a los jugadores argentinos será Sergio Batista. Ex jugador de fútbol que obtuvo grandes éxitos con la camiseta de la república del sol. Llegó a seleccionador absoluto tras entrenar a la sub-20 y sub-23, sustituyendo a Maradona.

Lista de convocados

Porteros: Sergio Romero (AZ Alkmaar, Holanda), Mariano Andujar (Catania, Italia) y Juan Pablo Carrizo (River Plate).

Defensas: Ezequiel Garay (Real Madrid, España), Pablo Zabaleta (Manchester City, Inglaterra), Nicolas Burdisso (Roma, Italia), Gabriel Milito (Barcelona, España), Javier Zanetti (Inter de Milán, Italia), Nicolas Pareja y Marcos Rojo (Spartak Moscu, Rusia).

Centrocampistas: Esteban Cambiasso (Inter de Milán, Italia), Javier Mascherano (Barcelona, España), Lucas Biglia (Anderlecht, Bélgica), Ever Banega (Valencia, España), Fernando Gago (Real Madrid, España) y Javier Pastore (Palermo, Italia).

Delanteros: Lionel Messi (Barcelona-España), Carlos Tevez (Manchester City, Inglaterra), Gonzalo Higuaín, Angel Di María (Real Madrid, España), Sergio Agüero (Atletico de Madrid), Ezequiel Lavezzi (Napoli, Italia) y Diego Milito (Inter de Milán, Italia).

Once tipo: 4-3-3



La albiceleste sobre todo puede variar en ataque
La estrella: Leo Messi
Nadie lo duda, es el mejor del mundo. Aunque algunos se empeñen en ponerle a Cristiano Ronaldo como rival, Leo Messi suma todos los títulos posibles a nivel de club. Su espina, la selección. Ante su gente desea ganar su primer título con la absoluta albiceleste y hacer soñar de nuevo a los argentinos. No hace falta decir nada más, todos conocemos al jugador.

La promesa: Javier Pastore

Es difícil dilucidar quién es la verdadera promesa de este equipo, pero Pastore, de 22 años, parece el más indicado. Puede definirse en una palabra: magia. Eso es lo que hace cuando está en el césped. Mueve al equipo y da pases imposibles, aparte de poseer un gran regate y mucho gol. Aunque en el Palermo lo ha hecho estupendamente, deseamos verlo en un grande. Busca su primer título importante.

Objetivo: Sólo por su arsenal ofensivo es la gran favorita, además juegan en casa. Deben ganar.