Historia de la táctica

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viernes, 14 de octubre de 2011

Hércules VS Alcoyano: ¿Qué ocurrió la primera vez que coincidieron en Primera?

Este sábado a las 18:00 vuelve el derbi de Alicante a la Segunda División, algo que no pasaba desde la temporada 67/68, cuando la categoría de plata todavía se dividía en dos grupos. Pero ¿Qué pasó en la primera temporada que los dos equipos alicantinos jugaron en Primera?

Esa temporada fue la de 1945/1946. El Alcoyano ya jugaba en El Collao, pero el Hércules lo hacía en Bardín, pues el Rico Pérez, escenario del partido de este fin de semana, fue inaugurado en 1974.

El primer enfrentamiento en Primera entre los dos clubes alicantinos cumple hoy aniversario, ya que hace 66 años que se disputó, el 14/10/1945. Aquel partido jugado en El Collao lo ganó el Alcoyano por 3-1, con dos goles de Vidal y uno de Pérez por los de Alcoy y de Macala por los herculanos. En la vuelta, en Bardín, el 27/01/1946, fueron los locales quienes salieron victoriosos gracias a un gol de Periche en los primeros minutos.

El Hércules siempre coqueteo con las últimas posiciones toda la campaña, llegando sólo hasta la 10º posición en la primera jornada. En la jornada 21 lograron una victoria importante contra el Murcia que les ponía 12º, pudiendo disputar la promoción, pero el conseguir sólo 1 punto de 10 posibles en las últimas 5 jornadas (las victorias valían dos puntos) le llevaron al último puesto de la clasificación.

En el caso del Alcoyano, comenzó la liga en los puestos alto de la tabla, pero se fue desinflando poco a poco y se derrumbó tras la derrota en Bardín. La última jornada fue fatídica en Alcoy, pues tras una victoria en la penúltima jornada por 3-2 contra el Bilbao le dejaba casi la permanencia asegurada (con 19 puntos), ya que en la última fecha se enfrentaban el 12º y 13º, Murcia (19 puntos) y Espanyol (18 puntos). Pero un empate a 2 en Murcia y la derrota del Alcoyano por 6-1 en Valencia le mandó a Segunda y al Espanyol a jugar la promoción, pues ambos empataron a puntos pero los catalanes tenían mejor goal average, sólo por 3 tantos de diferencia.

En conclusión,  el Hércules terminó colista (14º) y el Alcoyano 13º, por lo que fueron los dos equipos descendidos directamente. Así, Alicante perdió sus representantes en la máxima categoría, pero sólo por una temporada, pues fue el Alcoyano el que volvió a ascender.

domingo, 25 de septiembre de 2011

El día en que Maradona intentó dividir Italia

Corría el verano de 1990. En Italia se disputaba el Mundial de fútbol, uno de los más recordados de la historia entre otras cosas: por su canción oficial, la famosa ``Un’estate italiana´´, cantada por Gianna Nannini y Edoardo Bennato, por su balón, el mítico Etrusco de Adidas, y, sobre todo, por la pasión que se levantó en todo el planeta por vivir el espectáculo del balompié, no tanto por la calidad del fútbol disfrutada, pues para muchos es el peor mundial de la historia en cuanto a lo deportivo.

Además, no faltaron a su cita con el Mundial selecciones tan importantes como las de Inglaterra, Alemania Federal, Brasil, Países Bajos o, la anfitriona, Italia, por lo que el campeonato contó con estrellas como Völler, Matthaüs, Gullit, Van Basten, Koeman, Platt, Lineker, Bebeto, Dunga, Romario, Baggio o Baresi.

Así, Italia llegaba como una de las selecciones más fuertes, habían ganado el Mundial de España 82 con un inconmensurable Paolo Rossi. No obstante, en México 86 fueron eliminados en Octavos por la Francia de Platini, aunque la difícil adaptación al ambiente, la mala forma física de los jugadores y las distintas polémicas de los medios de comunicación con los futbolistas sirvieron como excusa para una eliminación tempranera.

De esta manera llegaba Italia 90, era el momento en el que la Squadra Azzurra tenía que hacer creer al mundo futbolístico que lo de España no había sido casualidad. Con Vicini como seleccionador, el vestuario sufrió una renovación. Principalmente, ya no estaban ni Paolo Rossi, ni Altobelli ni Tardelli ni Conti, y entraban en la convocatoria los Roberto Baggio, Paolo Maldini, Ciro Ferrara o Donadoni, y continuaban otro habituales como Vialli, Baresi o Vierchowod. En Italia había ilusión y mucha pasión por el deporte rey y las expectativas en los hombre de Vinici eran muy altas. Pero Italia no era un país unido a principios de los 90, el sur rebelde y el norte industrializado y rico estaban en disputa. No había un sentimiento patriótico y prácticamente volvía la condición de las ciudades-estado de la antigüedad. Por ello, los jugadores italianos sabían que estaban ante una oportunidad única para unir al país, que no dudó en apoyar a los suyos fogosamente.

Italia ganó los 3 partidos de la fase de grupos, ante Austria, Checoslovaquia y EEUU, mientras surgía un nuevo héroe nacional, Salvatore Schillaci, quien ni siquiera esperaba ser seleccionado y se proclamaría máximo goleador del torneo. Luego eliminarían a Uruguay y a Irlanda en octavos y cuartos de final, otra vez con el ``Toto´´ Schillaci de protagonista, ganándose el apodo de ``salvador de la patria´´.

En este punto, empieza el verdadero mundial para los anfitriones, pues se habían enfrentado a conjuntos de menor nivel pero en semifinales el rival era la selección favorita, la poderosa Argentina de Maradona, el futbolista que había hecho al Nápoles un equipo grande en Italia y todo el continente y, para colmo de males, el partido se jugaría en la casa del pelusa, el Estadio San Paolo de Nápoles. Debido a ello se despertó en la ciudad sureña un sentimiento de contradicción. Por un lado, querían apoyar a su estrella, pero también sabían que Italia estaba a un paso de la final de su Mundial.

Entonces, Maradona tomó cartas en el asunto y pretendió poner en contra a los napolitanos de toda Italia, pidiéndole que le apoyaran a él. Sin embargo, aunque una parte de San Paolo coreó el nombre de Maradona cuando los equipos saltaron al campo, una pancarta de hinchas del Nápoles dejaba clara la tendencia de la afición: ``Te queremos Maradona, pero Italia es nuestra patria´´.

Con esto, dio comienzo el partido, con los tifosi italianos animando a su conjunto. En el minuto 17’ Schillaci ponía por delante a Italia contra todo pronóstico. La Squadra Azzurra tuvo que aguantar todo el partido a remolque, defendiendo los ataques albicelestes. De este modo, en el minuto 67 Caniggia empata el encuentro y los nervios aparecen en la hinchada local. Sólo a 20 minutos del final, la calidad argentina podía resolver el partido en cualquier jugada. Italia aguantó hasta el final y el choque iba a la prórroga. En el tiempo extra tampoco se decidió quien sería el finalista, por lo que Italia debería disputar su primera tanda de penaltis en un mundial.  Marcaron los 3 primeros de cada equipo, para los transalpinos Baresi, Baggio y De Agostini, mientras que para los sudamericanos anotaron Serrizuela, Burruchaga y Olarticoechea. Los siguientes lanzamientos serían decisivos: falla Donadoni, y los napolitanos veían como Maradona se acercaba al punto de penalti para decantar la balanza del lado argentino. El pelusa no falla y la última oportunidad italiana era de Aldo Serena, quien no quería tirar la pena máxima, pero tuvo que hacerlo pues ningún compañero se ofrecía. Lo que él no sabía es que su penalti fallado dejaría fuera a Italia de su final, y que abandonaría el campo bañado en lágrimas. Argentina jugaría la final contra Alemania Federal, que se proclamó finalmente campeón.

Maradona era un gran jugador de fútbol, para muchos el mejor de todos los tiempos, pero no era lo suficientemente bueno como para dividir a Italia, que, a pesar de caer en semis, volvió a sentirse como una nación unida, sentimiento que revivió gracias a la pasión con que se vivió el torneo. A partir de entonces, el fútbol italiano, el Calcio, vivió una época de bonanza, con los equipos transalpinos triunfando en las principales competiciones europeas. 

martes, 6 de septiembre de 2011

La difícil relación entre los Irriducibili y Aron Winter

En el fútbol las emociones salen a flor de piel, llegando desde un amor incondicional hasta el odio más profundo. Normalmente, el desprecio hacia un jugador viene desde la afición rival, aunque también de la propia debido a un mal rendimiento o a traición. Sin embargo, en el mundo del balompié juegan su papel la política o la religión, uno de los males de este precioso deporte, provocando situaciones contradictorias y  horrendas.  Por ello, Aron Winter tenía que haberse pensado mejor su traspaso al SS Lazio italiano en 1992.

Winter llegó al Ajax de Amsterdam con 19 años, era un centrocampista polivalente con buen toque de balón y mucha fuerza, lo que le convertía en una de las mayores promesas del fútbol europeo.

Era holandés, pero de origen surinamés, de piel morena, se llamaba Aron Mohamed y jugaba en el Ajax, el equipo de los Joden (judíos). Aparentemente algo normal en los Países Bajos, pero el destino es muy caprichoso y en 1992 Winter ficha por la SS Lazio, la peor decisión de su vida.

En la capital italiana Winter tuvo que hacer frente a una de las aficiones más peculiares del fútbol, ya que se declaran abiertamente nacionalistas, de ultraderecha y fascistas. Especialmente hay que destacar al grupo de ultras de los celestes, conocidos como los Irriducibili.

Este grupo, situado en la Curva Norte del Olímpico de Roma, tiene como héroe a Paolo Di Canio, famoso por proclamarse fascista, admirador de Berlusconi, incluso tiene tatuado DVX, y por sus saludos fascistas al celebrar algunos goles, especialmente en los derbis ante la Roma. Otro que será recordado gratamente por los Irriducibili es Sinisa Mihajlovic, amigo de Arkan, líder serbio. Por otro lado, tampoco se olvidarán los nombres de Eyal Golasa, jugador israelí, Thomas Hitzlsperger, antifascista y del propio Aron Winter, aunque por motivos contrarios.

Todos ellos han vestido la celeste en el Olímpico y han estado en el césped mientras el grupo irriducibili mostraba esvásticas, hacía saludos fascistas, dirigía gritos simiescos hacia jugadores de color y levantaba pancartas como ``Fuera negro judío´´ o ``Auschwitz es vuestra tierra, los hornos vuestras casas´´, leídas por Winter, entre otros, provocando la vergüenza del mundo del fútbol.

En 1996, nuestro protagonista marchó de la Lazio, dejando atrás la etapa más difícil de su carrera, al sufrir racismo y discriminación, incluso de algunos seleccionadores holandeses, de lo cual el propio jugador se quejó. Luego, fue contratado por el Inter, acabando su carrera en el Ajax, donde siempre tuvo que estar.

Ahora, continúa ligado al fútbol, o más bien al soccer, pues es el entrenador del Toronto FC.


Un ejemplo más del racismo que, pese a las campañas publicitarias y demás, sigue vivo en el deporte rey.

lunes, 1 de agosto de 2011

El bigote nunca se olvida

El fútbol español ha cambiado en muchos aspectos, estadios modernos, gasto de sumas impensables anteriormente, pero si en algo ha sido modificado el fútbol es en la estética de los jugadores. Ningún futbolista de los 80 y 90 hubiera pensado que iba a hacer el icono de una marca de ropa, pero hoy en día Beckham, C.Ronaldo y Piqué se suben a las pasarelas. Los jugadores van afeitados para mantener la estética, se peinan para los partidos, ¡que locos!, pensaría algún exfutbolista. Esta corriente de esteticismo ha conllevado a que perdamos un símbolo del fútbol español, el bigote.

Hace no mucho tiempo el bigote rondaba los campos españoles. Las últimas ocasiones en que lo pudimos ver sobre el césped fueron en la década de los 90, en el rostro de jugadores como Sánchez Jara, Tato Abadía, Miguel Bastón, Carmelo Navarro o Juan José (Sandokan).

El primero de ellos fue de los últimos que lució un bigote, vistiendo la camiseta del Barcelona, Osasuna, Betis, Racing de Santander o Sporting de Gijón. Sánchez Jara era lateral derecho, con un nivel altísimo, pero nunca llegó a ser seleccionado en la absoluta. Se retiró a los 39 años, en 2009, en el club de su pueblo natal, el Almecelles, de Lérida, siendo reconocido por los lugareños por su bigote, de ahí su sobrenombre, el bigotes.

Con Sánchez Jara compitió por ser el bigote más famoso de los últimos años de los 90 el Tato Abadía, recordado especialmente por la familia del Logroñés, donde ejerce hoy día de entrenador. Además paseo su bigote por el Vicente Calderón, por su Binéfar natal y por Compostela. En los corazones de los aficionados quedará la garra, el pundonor y el sacrificio que ponía en cada segundo del juego, aunque no destacaba por su calidad futbolística. Su bigote era símbolo de lucha.

Otro bigotudo, pero que se desempeñaba bajo los palos fue Miguel Bastón, mítico portero del Burgos, siendo el guardameta titular de los rojipardillos en los ascensos a Segunda y a Primera. Sin embargo, en la máxima categoría se vio eclipsado por Elduayen. Formado en la cantera del Atlético de Madrid, prosiguió en el Real Burgos hasta la desaparición del club en 1994. Cabe resaltar que es padre del delantero del conjunto colchonero Borja Bastón.

Desde finales de los 70 hasta comienzos de los 90, Carmelo Navarro mantuvo su bigote en el fútbol profesional. Comenzó en el Racing Portuense, luego pasó al Salamanca, para mudarse definitivamente a Andalucía, jugando para el Betis, el Recreativo de Huelva, y para el Cádiz desde 1987 hasta 1994, cuando su bigote ya no puede más y decide retirarse. Este defensa central siempre será recordado como el Beckenbauer de la Bahía.

Caso especial es el de Juan José Jiménez Collar, no era bigotudo, sino era pelo pegado a una cara. Conocido como Sandokán, defendió los colores del Jerez Industrial, el Cádiz y el Real Madrid, además de llegar a vestir la camisa de la selección española. Siempre ocupó el lateral derecho, hasta 1991, año de su retiro. Hoy nadie se atrevería a ir como él por un campo de fútbol.

Este ha sido un pequeño repaso a los 4 bigotes y el pelo más famosos del fútbol español de las últimas décadas. Todos ellos, gracias a su bello facial serán recordados especialmente entre tantos jugadores de su época. ¡Bigote, no te olvidaremos!

jueves, 28 de julio de 2011

Equipo para el recuerdo: El Ajax de 1995

Conocida es por todos los amantes del fútbol la prolífica cantera del Ajax de Amsterdam, que en los últimos años ha dotado al fútbol europeo de jugadores como Sneijder, Huntelaar o Van der Wiel. Sin embargo, el bajo nivel competitivo de la Eredivise y el creciente nivel de las mejores ligas del viejo continente han hecho que el Ajax se haya ido alejando cada vez más de los títulos europeos, provocando una fuga de sus mejores futbolistas. La última Liga de Campeones que alzaron los holandeses fue en 1995, de la mano del polémico entrenador Louis Van Gaal.

Después de varias etapas de éxitos, la primera con Cruyff, y la segunda con Van Basten a la cabeza, el Ajax de Amsterdam se iba haciendo de nuevo un hueco entre los mejores de Europa desde la llegada de Van Gaal al banquillo en 1991. No obstante, no conseguían el ansiado título continental.

Para la temporada 1994-1995, en los ``joden (judíos) ´´ coincidieron una de las mejores generaciones que ha dado la cantera de Amsterdam con un grupo de fichajes que rindieron a un gran nivel. En el campo el jefe era el veterano Frank Rijkaard, rodeado de los jovencísimos Van der Sar, los hermanos De Boer, Kluivert, Reiziger, Seedorf, Overmars,  Bogarde, Davids, y demás, todos ellos holandeses, en total 19 jugadores de la plantilla procedían de los Países Bajos. También estaba Finidi, Musampa, Kanu, Litmanen, etc. En definitiva, la edad media era de poco más de 22 años, lo que aseguraba años de gloria a la afición del guerrero de Amsterdam.

El conjunto ajaccied tenía el objetivo de seguir siendo el rey de Holanda y plantar cara a los grandes de Europa. En la fase de grupos ya tuvo que enfrentarse al AC Milán, ganando los dos partidos. Luego eliminaría al Hajduk Split y al Bayern de Münich en cuartos y semis respectivamente. El nombre del héroe griego volvía al lugar que su historia merece.

El 24 de mayo de 1995 llegó la soñada final en el Ernst Happel de Viena ante 50000 aficionados. El rival, el todopoderoso Milan de Baresi, Donadoni o Massaro, el vigente campeón, que esa noche era el favorito para revalidar el título. Van Gaal puso toda la carne en el asador con su once habitual, que pasará a la historia:   

El partido fue trabado en su mayor parte, aunque ambos equipos contaron con ocasiones. En el minuto 69, Van Gaal decide dar entrada al delantero Kluivert, de 18 años, por Ronald De Boer, con el fin de desatascar el tapón de la defensa italiana. El destino estaba a favor del Ajax, pues en el 85’ ``la pantera´´ marcaría el único gol del encuentro a pase de Rijkaard. Con ello, el conjunto holandés retornaba al trono europeo y Patrick Kluivert lloraba como un poseso con la copa en las manos.

Pero no solo fue la Copa de Europa un gran éxito. En la Eredivise, los del Amsterdam Arena no perdieron ningún encuentro, fueron campeones con 27 victorias y 7 empates, con 106 goles a favor, con más de 3 goles por partido, y 28 en contra. Cifras escalofriantes.

Además, dando comienzo la temporada se proclamaron campeones de la Supercopa holandesa, derrotando al Feyenoord por 3-0.

Hay que añadir que a la temporada siguiente lograron la Copa Intercontinental y la Supercopa europea, por lo que sólo se les escaparía al Copa de los Países Bajos aquella campaña.

No sabemos cuánto tiempo pasará hasta que el Ajax levante la orejuda de nuevo, pero siempre tendremos presente aquellas épocas de idilio entre el fútbol europeo y la capital holandesa.

jueves, 21 de julio de 2011

Equipo para el recuerdo: El CD Tenerife de Heynckes

Los tiempos que corren no son fáciles para muchos clubes deportivos, para el Club Deportivo Tenerife no iba a ser menos. Los canarios han descendido recientemente a la 2ºB, enfrentándose a una descomposición casi total, lo que le ha llevado a presentar un ERE. Además, debido a las denuncias de varios jugadores el equipo tinerfeño puede sufrir un descenso administrativo a 3º. Sin embargo, el CD TENERIFE fue un equipo grande, que plantaba cara a cualquier conjunto, tanto español como europeo, y esos momentos son los que un aficionado tiene que recordar para mantener la fe. Rememoremos la etapa de Jupp Heynckes en el banquillo blanquiazul.

Heynckes llegaría a la isla en verano de 1995, como sustituto de Vicente Cantatore. Al técnico alemán le alababan las Bundesligas y las supercopas alemanas logradas con el Bayern de Münich, además en España tuvo una experiencia con el Athletic de Bilbao en las temporadas 92-93 y 93-94 , consiguiendo la participación para los vascos en la Copa de la UEFA en su último año. Su trabajo con los rojiblancos eran lo que esperaban los dirigentes del Tenerife que repitiera en la isla, clasificar al equipo en competición europea, lo que no se conseguía desde la 92-93.

No hubo que esperar para volver a disputar la Copa de la UEFA. En la temporada 1995-1996 los insulares quedarían 5º (tras una brillante segunda vuelta), 2 puntos por encima del Real Madrid. El EuroTete volvía por todo lo alto.

Para la temporada siguiente habría que disputar 3 competiciones, liga, Copa y UEFA, por lo que la plantilla tendría que ser amplia y competitiva. No obstante hubo salidas no esperadas, como la del pichichi Pizzi o el lateral Aguilera. Esta fuga se intentó contrarrestar con adquisiciones importantes como las de Kodro, procedente del Barcelona, un prometedor Oliver Neuville o la estrella chilena Francisco Ulises Rojas.

El once tipo de Heynckes en su segunda campaña como entrenador de los canarios estaba plagado de jugadores talentosos y ofensivos, quedando dibujado de la siguiente manera:


La Copa de la UEFA fue la competición en la que el Tenerife se centraría más durante la campaña con el objetivo de volver a lucir su nombre por el viejo continente. Entrarían en el torneo en tercera ronda, enfrentándose al Maccabi de Tel Aviv, a los que sufrieron para dejar en el camino, con un global de 4-3.

En 16º, el 29 de octubre de 1996, se viviría la que, quizá, sea la noche más memorable del club del callejón del Combate. Tras perder 1-0 en el Olímpico de Roma contra la Lazio de Pavel Nedved o Nesta, el estadio de Santa Cruz de Tenerife se llenaría para alentar a los suyos. Sin embargo, los ánimos se enfriarían con el primer gol de Nedved, por lo que el Tete tenía que meter 3 tantos para pasar la eliminatoria. Entonces Nesta ponía el empate a 1 al marcar en su propia portería y, poco después, Kodro ponía por delante a los locales. Los minutos pasaban y el Tenerife necesitaba un gol, hasta que Fuser volvía a empatar para los italianos. Parecía imposible que los canarios consiguieran la hazaña, pero un cabezazo de Juanele antes del descanso devolvería la ilusión al estadio. Al volver de vestuarios los celestes, con un tanto de Casiraghi matarían la eliminatoria, al menos ellos se veían capaces de evitar dos tantos blanquiazules. No obstante, prácticamente después del empate Jokanovic devolvía la esperanza a la isla que vería como su equipo se clasificaba para octavos gracias a un gol de Juanele. Así, la Lazio, uno de los más grandes equipos del rudo Calcio recibiría 5 goles y se vería aupada de la competición continental.

Los octavos depararon un cruce con los holandeses del Feyenoord. Un empate a nada en Santa Cruz dejaría todo por decidir en Rotterdam, donde el Tenerife ganó 2-4, pasando por vez primera a cuartos.

El Brondby danés sería el siguiente rival. En el Heliodoro los locales sufrirían una derrota por le mínima, pero remontaron en Dinamarca con 0-2 (el último gol sería un cañonazo histórico de libre directo de Juan Mata), por lo que disputarían las semifinales.

El Schalke 04, que había eliminado en la ronda anterior al Valencia, era la única piedra en el camino de los chicharreros para llegar a la soñada final europea. En el Heliodoro el Tenerife vence por un ajustado 1-0. Con la ilusión por bandera la expedición blanquiazul llegaba a la Alemania de Heynckes para intentar certificar el pase. Los 90 minutos reglamentarios finalizaron con 1-0 para los alemanes, por lo que habría que recurrir al tiempo extra. En la prórroga subió al marcador un tanto en posición ilegal para el Schalke, en consecuencia, el Tenerife diría adiós a su sueño, pero con la cabeza bien alta. Finalmente, los de Genselkirchen levantarían la copa contra el Inter de Milán.

Respecto a la liga, los de Heynckes no fueron capaces de mantener el nivel mostrado la temporada anterior por el exceso de partidos. Por ello, sólo pudieron ser 9º manteniéndose en la mitad de la tabla durante la mayor parte del campeonato.

En Copa del Rey la participación de los blanquiazules pasaría desapercibida, al caer eliminados en 16º por el Betis, finalizando la eliminatoria con un global de 5-0.

Debido a la gran gestión deportiva del manager alemán con los tinerfeños el Real Madrid se hizo con sus servicios.

Hay que hacer especial mención al principal culpable de aquella magnífica situación del CD Tenerife, el presidente Jose Javier Pérez y Pérez. Fue máximo dirigente de 1986 hasta 2002, lo que incluye los ascensos de 2ºB a Primera y, por consiguiente, las dos participaciones en la Copa de la UEFA.

Ahora los chicharreros mantienen la fe puesta en que el club de sus amores resurja de sus cenizas y volver a vivir las grandes noches de gloria en el Heliodoro Rodríguez López.

miércoles, 8 de junio de 2011

El fichaje de Hugo Sánchez podría repetirse

 Los clubes mueven todos los hilos posibles para lograr los fichajes deseados, para componer esa plantilla de ensueño que haga soñar a la afición, para incorporar a ese hombre que aumente el número de abonados por sí solo. En ello el Real Madrid tiene experiencia.

Utilicemos la máquina del tiempo. En los comienzos de los 80 destacaba en las filas del Atlético de Madrid un goleador mexicano llamado Hugo Sánchez, que en la temporada 1984/1985 se proclamó Pichichi con el club colchonero. Por entonces, Amancio había sido elegido como nuevo entrenador del Real Madrid y no dudó en pedir el fichaje del delantero de la tricolor para tener un seguro de gol en el equipo.

El principal problema que tenían los merengues era que el club rival de la ciudad no les vendería fácilmente a Hugol. La solución fue la siguiente. Primer paso, el Real Madrid pediría un crédito de 250 millones de pesetas, más de 1.5 millones de euros, para poder realizar la operación. Luego, el Pumas de México pagaría 210 millones de pesetas al Atlético por el futbolista. Unos días más tarde, Hugo firmaría un nuevo contrato por el Real Madrid, ya que el UNAM lo dejaría volver a la capital española por los 250 millones del préstamo. En conclusión, el Madrid sólo usó al club mexicano (que ganaría 40 millones de pesetas) como intermediario.

Finalmente se cumplió el deseo del Macho y fichó por el club de Concha Espina con el objetivo de ganar títulos. La operación, supuestamente fue ideada por Hugo Sánchez y aceptada por la entidad presidida, en aquel momento, por Vicente Calderón. Los de la ribera del Manzanares no podían vender al jugador directamente a los blancos porque hubiera conllevado una perdida considerable de socios.

Volviendo al presente, este caso pasado puede ser muy parecido al que lleve al Kun Agüero al Real Madrid. El periodista Enrique Marqués afirmó ayer en el programa ``futboleros´´: ``El Kun puede llegar al Madrid pasando por Italia´´. De ese modo Florentino Pérez esquivaría todas las trabas que pusieran los rojiblancos.


¿Una suposición acertada o una cábala desafortunada?

lunes, 7 de marzo de 2011

La delantera de cristal: espectáculo para un título


En la última década hemos visto como los equipos ``grandes´´ de Europa han formado excelentes delanteras que hacen temer a la defensa rival. Además, existen piques particulares como actualmente entre las parejas Villa-Messi y Cristiano Ronaldo-Higuaín. Sin duda, estos equipos muestran orgullosos sus escalofriantes cifras goleadoras al finalizar las temporadas. Pero ya habían grandes delanteras desde que nuestros abuelos  se dirigían a los estadios con ánimos de ver jugar a sus ídolos. Que se lo pregunten a los asistentes al Metropolitano para disfrutar de ``la Delantera de cristal´´.

Ese era el nombre que denominaba a la delantera del Atlético de Madrid durante las temporadas 1950/1951 y 1951/1952 formada por Larby Ben Barek, Adrián Escudero, José Juncosa, Henry Carlsson y José Luis Pérez Paya. Su nombre es debido a las lesiones sufridas por Juncosa, Carlsson y Ben Barek por lo que los aficionados rojiblancos no pudieron disfrutar lo que hubieran querido del espectáculo que ofrecían.
En la temporada 50/51, tras incorporar a Pérez Paya, el equipo colchonero revalidaría el título de liga de mano, como la temporada anterior, del mítico entrenador Helenio Herrera. El ``equipo del Manzanares´´ conseguiría 87 goles a favor en 30 partidos, sólo superado por el Atlético de Bilbao con 88 (de los cuales 38 fueron de Zarra, lo que le otorgaría el trofeo de máximo goleador). De los estos 87 goles, 71 serían anotados por los componentes de ``la delantera de cristal´´, 20 serían de Escudero (3º máximo goleador de la liga nacional), 14 de Pérez Paya, 14 de Ben Barek, 12 de Juncosa y 11 de Carlsson. De esta magnífica temporada podemos destacar la victoria rojiblanca sobre sus rivales del Real Madrid en el Santiago Bernabéu por 3-6.
En la temporada 51/52 el Atlético de Madrid sólo pudo ser 4º en la clasificación. Sin embargo, fue el segundo equipo más goleador, detrás del Barcelona (con la escalofriante cifra de 92 goles en 30 partidos), con 8o, de los cuales la famosa delantera marcaría 63, con Juncosa como máximo realizador (16), seguido de Pérez Paya (14), Ben Barek (13), Escudero (11) y Carlsson (8). 
En ambas temporadas estos históricos delanteros perforarían la meta rival en 134 ocasiones, completando el 80% de los goles de su equipo.
Adrián Escudero recuerda con estas palabras a sus compañeros: ``Ben Barek era un artista, pero que se escondía en los partidos duros y con entradas. En ellos, sólo sacaba de banda porque decía que él había venido a España a jugar al fútbol, no a la guerra. Su calidad era indiscutible. Pérez Paya era muy alto y tenía un buen remate de cabeza. Carlsson era un ratón del área con gran técnica. Juncosa tenía gran calidad y regate. Yo jugaba de extremo clásico pasando y marcando muchos goles´´.
Ahora está en manos de ustedes valorar las cifras de estos delanteros que hicieron las delicias de los aficionados colchoneros en aquellas tardes en la que el Metropolitano completaba su aforo.




sábado, 5 de marzo de 2011

La Santísima Trinidad: Ataque de Oro

Cuando un equipo reúne a tres de los mejores futbolistas del mundo, a este trío se le suele denominar, La Santísima Trinidad. Incluso el diario deportivo Marca denominó al conjunto formado por Zidane, Pelé y Maradona, que se unió para realizar un anuncio de Louis Vuitton, con este nombre. Además, el hecho de que los tres finalistas para recibir el Balón de Oro (Messi, Xavi e Iniesta) compartan vestuario, el del FC Barcelona, ha provocado que algunos periodistas recuperen el nombre de aquel increíble navío para caracterizar a estos 3 productos de la Masía. Pero, ¿Cuál es la verdadera Santísima Trinidad, del fútbol?.
Desde la temporada 1962 a la 1973 los aficionados del Manchester United disfrutaron del fútbol de una magnífica delantera formada por: Denis Law, Bobby Charlton y George Best. Este tridente conformada la conocida ''Santísima Trinidad''.
La peculiaridad que tienen estos 3 delanteros es que ganaron el Balón de Oro mientras jugaban en los ''Red Devils'', por lo que pertenecieron a la única plantilla que ha tenido, hasta el momento, 3 jugadores que han obtenido dicho trofeo jugando en el propio equipo. Denis Law lo recibió en 1964 , Charlton en 1966, y Best en 1968.
Bobby Charlton, debutó en el primer equipo de los rojos de manchester en 1954 y se marchó junto con Law en 1973. Durante su etapa en Manchester disputó 759 partidos, marcando 249 goles. Gracias a estos números, Sir Bobby es el máximo anotador de la historia del ManU.
Por su parte,Denis Law llegó al United en 1962, por 115.000 libras (el fichaje más caro de Inglaterra hasta ese momento). Sin embargo, el escocés quedará en la memoria de los aficionados como ''el traidor'', pues en 1973 abandonó los Diablos Rojos y fue contratado por los eternos rivales del Manchester City. 
El último en llegar a Manchester fue ''el quinto Beatle'', como era conocido George Best, ya que lo hizo en 1963 (por lo que los tres integrantes de la Santísima Trinidad ya comenzarían a jugar juntos). El norirlandés marcharía sólo una temporada más tarde que sus compañeros, en 1974.
Mientras estos tres magníficos jugadores jugaron en Old Trafford, el club obtuvo dos Premier League y una Copa de Europa.
En los aledaños de ''El Teatro de los Sueños'' (Old Trafford) se encuentra una figura que representa a los componentes de La Santísima Trinidad (en imagen).
Este es uno de los muchos conjuntos de futbolistas que han recibido un apodo tan peculiar. Pero es, bajo mi modesta opinión, uno de los que más talento tenían.

lunes, 28 de febrero de 2011

Matthias Sindelar: el futbolista que desafió a Hitler

En los terrenos de juego actuales podemos ver como los futbolistas nos maravillan con sus espontáneas genialidades, o como un equipo se coloca perfectamente sobre el césped sin dejar un espacio libre al equipo contrario. Para poder presenciar estos espectáculos, el fútbol ha tenido que evolucionar , desde su nacimiento hasta hoy, gracias a talentosos entrenadores y futbolistas que, en su momento, cambiaron la manera de jugar a este deporte o, sencillamente, conseguían que creciera el número de seguidores. Jugadores como Dizzy Dean, Stanley Matthews o Matthias Sindelar han hecho que el fútbol sea, hoy en día, el deporte Rey.
Matthias Sindelar golpeando un balón.

El caso de nuestro protagonista es un tanto especial, ya que le tocó vivir en una época en que el fútbol estaba condicionado por el poder de los fascistas europeos (Mussolini, Hitler y Franco). Si a esto añadimos que Sindelar proviene de una familia judía y con ideología social-demócrata y que era de nacionalidad austriaca, al ''Hombre de papel'', como lo conocían por su complexión delgada, se le hacía complicado desplegar toda su calidad en los terrenos de juego, debido a diversas amenazas.
Sindelar fue víctima del poder del fascismo en la Copa del Mundo de 1934 disputada en Italia, que estaba bajo el poder del ''Duce'', el cual tenía la posibilidad de dar una imagen a sus compatriotas que mostrara a Italia como una gran nación en apogeo, pero, para ello, la selección nacional debía hacerse con el trofeo. La selección austriaca se cruzó con los italianos en las semifinales. El ''Wunderteam'', así se conocía a aquella selección austriaca, era el favorito para alcanzar la final. Mussolini se encargaría de que el arbitro de ese partido, el sueco Ivan Eklind, al que el mismo había designado, hiciera todo lo posible para que Italia derrotara a Austria. El desarrollo del partido dejó claro el amaño, puesto que el juego duro de los italianos no fue sancionado. El resultado del encuentro fue de 1-0 a favor de la ''Squadra Azzurra'', con gol en fuera de juego. Italia se haría con el torneo tras vencer en la final a Checoslovaquia en un partido que, nuevamente, arbitraría Ivan Eklind.
El mundo del deporte seguiría siendo salpicado por el fascismo en las Olimpiadas de 1936 que tuvieron lugar en la Alemania nazi. Hitler tuvo que ver como Jesse Owens, un estadounidense negro se hacía con 4 medallas de oro, entre ellas la de los 100 metros lisos. Sin embargo, el Führer se contentaba con que la selección alemana de fútbol consiguiera la medalla de oro ante la inferior Hungria, que terminaría llevándose el oro. Este hecho hizo que Hitler, tras la anexión con Austria en 1938, se propusiera conformar la selección alemana de fútbol con los mejores futbolistas del Wunderteam austriaco. 
El mejor delantero del momento, Sindelar, se niega a jugar para favorecer a los nazis porque era contrario a su ideología, y porque habían expulsado de su club, el Austria Viena, a todos los funcionarios que no fueran de raza aria. 
Ante la extinción del Wunderteam, se disputa un partido amistoso entre Austria y Alemania, en el que se había acordado una victoria de ''Die Mannschaft'', por lo que ''El Mozart del fútbol'' (otro apodo para Sindelar) se dedicaba a driblar a los rivales, recorriendo todo el campo con una facilidad pasmosa, y fallaba cuando chutaba a portería y se resignaba haciendo gestos con la cabeza, como queriendo decir ''no no''. Sin embargo, el la segunda mitad Sindelar, que no soportaría más la situación,marcaría el primer gol de los austriacos y su mejor amigo, Karl Zischek, el segundo. Para celebrar el segundo gol, los dos amigos se dirigieron hacia al palco de honor, donde se encontraban las personalidades destacadas de los nazis, y comenzaron a bailar. Este gesto fue considerado de desafío y Sindelar fue investigado por la Gestapo tras ese momento.
Este fue el último partido de '' El Hombre de Papel'' con la camiseta austriaca, la que se enfundó por primera vez con 16 años y marcaría 27 goles en 44 partidos. Además, debido a que era perseguido por la Gestapo no volvería al Austria Viena con el que ganaría 3 copas de Austria en sus 3 primeras temporadas, debutando con sólo 15 años.
El 23 de de enero de 1939 Sindelar y su novia, la italiana Camilla Castagnola, fueron a dormir. La pareja no volvería a despertar, puesto que murieron por inhalación de gas. Se han barajado varias hipótesis sobre su muerte. Hay quienes piensan que se suicidó porque no podía volver a jugar al fútbol, y hay quien deduce que fue asesinado. Fuera como fuese los nazis (indirecta o directamente) fueron quienes mataron a este magnífico delantero que flotaba, como una hoja de papel, sobre el tapete de juego, haciendo disfrutar a la afición ,incluso la rival, de sus novedosos regates.
El pueblo austriaco decidió nombrar a Matthias Sindelar el mejor deportista nacional de siglo XX y, como no iba a ser de otra forma, le recuerda cada aniversario de su muerte.
Como dijo Bill Shankly:“El fútbol no es una cuestión de vida o muerte: es mucho más que eso.”

Historias del Calcio (I): Unione Sportiva Pro Vercelli Calcio

Diariamente encontramos en los periódicos deportivos noticias sobre clubes históricos que corren riesgo de desaparecer debido a una mala situación económica. Sin embargo, incumplir los pagos no es la única forma de que un club desaparezca del panorama deportivo.
   En 1892 nacía la Società Ginnastica Pro Vercelli, uno de los clubes más antiguos de Italia. Quizás, mucho se asombren cuando lean el palmarés de este club de una pequeña ciudad llamada Vercelli, en la región de Piamonte.
   El Vercelli comenzó a hacer historia en 1907 cuando ganó su primer scudetto derrotando a equipos de grandes ciudades como el U.S Milanese o el Andrea Doria de Génova. La temporada siguiente revalidaría el campeonato, por lo que di leoni (los leones) parecían intratables. No obstante, la final de 1910 entre el Inter de Milán y el Vercelli se vio empañada por un desacuerdo entre el la Federación Italiana y el Vercelli, por lo que éstos decidieron alinear a sus juveniles. De esta manera, la Bienamada ganaría la final por 10-4, llevándose el título de liga. Este hecho no rompió la moral de los leones y levantaron el título de liga las tres temporadas siguientes (1910/1911, 1911/1912, 1912/1913). No cabe duda de que los mejores jugadores del Calcio vestían la camiseta blanca y el calzón negro del Vercelli, por lo que la selección italiana de fútbol se servía de ellos.
   En este momento se abre un gran paréntesis en la historia del Pro Vercelli, ya que no lograría otro Scudetto hasta que finalizó la Primera Guerra Mundial (1920/1921). Para la temporada siguiente se decidió la creación de un nuevo campeonato, el C.C.I, en el que di leoni se proclamarían campeones.
   El año 1922 sería un punto de inflexión en la historia del Pro Vercelli, puesto que comenzaría su decadencia debido a motivos deportivos, ideológicos y comerciales. El Vercelli era el club de una pequeña ciudad, lo que no le permitía crecer lo suficiente. Al contrario, los equipos de las grandes ciudades como Milán o Turín crecerían a pasos agigantados gracias al comercio del que disponían sus ciudades y al desarrollo del profesionalismo. Por ello, los clubes de las ciudades menos comerciales e influyentes fueron perdiendo jugadores, entre ellos el Pro Vercelli.
Escudo de la US Pro Vercelli Calcio
Durante los 30 el, ya modesto, Pro Vercelli se ve obligado a hacer debutar a jugadores de la cantera en el primer equipo. Con ello, en 1929 debutaría un joven de 16 años llamado Silvio Piola. En la temporada siguiente sería el delantero titular y comenzaría a forjar su leyenda. Piola permanecería en el Vercelli durante 5 temporadas, disputando 127 partidos, en los que marcaría 51 goles. Aunque Piola no fue protagonista de ninguno de los 7 scudettos conseguidos por el Vercelli, hoy es el jugador más recordado, más amado y más representativo del club.
   En 1934 Piola marcharía a la SS Lazio debido a la presión ejercida por el régimen fascista. La marcha de Piola al equipo de los fascistas dejaría al Vercelli huérfano de un goleador, por lo que el equipo descendería la siguiente temporada.
   Luego, llegarían una serie de descensos y algún que otro ascenso que han hecho que, en la actualidad, el equipo de Piamonte este encuadrado en el grupo A de la Serie C2.
   Los tifosi del Vercelli acuden al estadio Silvio Piola recordando los numerosos goles de este hábil artillero, y los 7 scudettos obtenidos durante las primeras décadas de los 90, siendo la Estrella de Oro al Mérito Deportivo concedida al club en 1967 el último título obtenido.